¿Como chamuyar a una chica? - Tipos de mujeres

viernes, 7 de mayo de 2010

Vamos a hablar de un tema fundamental. ¿Con qué se encuentra el cazador a la hora de ir en busca de su presa? ¿A qué nos enfrentamos? ¿Qué podemos esperar del otro lado? Bien, en este apartado analizaremos, en términos generales, algunos puntos comunes en las mujeres, situaciones y estilos de mujeres con los que nos toca convivir día a día. Por supuesto que hay mil tipos de mujeres más... Pero a modo de ejemplo y tomando a grandes rasgos las características, estas fueron las seleccionadas. Aquí están... ellas son.


La Perfecta



Características: citando al Bambino “eeeesss una cooosssa de looocos”. Pero una actitud que deja mucho que desear.
Ella no mira, ella examina. Ella no camina, se desplaza. Ella no toma, bebe sorbos sensuales. Ella no combina la ropa, la ropa le combina a ella. Es el clásico, el típico 10. La chica 10. Es divina. Es una diosa del Olimpo. La más linda entre las lindas, esa que antes que llegues, ya se la chamuyaron 160 tipos, muchos de ellos más lindos que vos, pero rechazó a todos, sin siquiera llegar a conocer su nombre. No le interesa tu dinero, tus facciones, tu simpatía, tu swing para el baile. A primera vista, no le interesa nada. Es más, la ves como aburrida, como con fiaca, como con ganas de irse, mientras sus amigas bailan. Pero atención: imposible is nothing. Algo le tiene que interesar, sólo hay que saber cómo entrarle.

Aquí lo interesante. Es común en el ambiente, digamos en la atmósfera de los chamuyeros (esos que tienen los satélites prendidos y son capaces de darse vuelta toscamente porque a 155 metros se acerca una mujer a la que sin dudas, advirtió por su aroma), ver alguna de estas yeguas, las imposibles, las intocables, de la mano con un mamarracho, medio narigón, medio petiso, medio sucio, medio pobre, en fin, todo medio, ni siquiera es feo completo. Ni asco produce el tipo. Y la ves ahí, de la manito, a los besitos… y delante de todos eh! Eso sí, delante de todos. No lo oculta. Lo muestra. Dice, “este es mi novio”, está orgullosa de él. Y ahí recurrís a la frase (que suena envidiosa pero no lo es) “Es la ley del embudo, la más linda con el mas boludo”. Y vos dirás… tan boludo no es, si está con ese minon. Error. Es un boludo. Pasa que estas zorras, estas lobitas descorazonadas, después de tanto rechazar gente linda, por alguna extraña razón (que continúa siendo investigada por nuestros científicos en el CONICET) se fijan en gente fea y boluda. Y si no es fea, extraña. Y si no es extraña, distinta. O una combinación de todo esto. Feos, tranquilos: esto no significa que por ser un bagallo, freak y bicho antisocial, vas a conseguir a una de estas potras. Es más, todo lo contrario. Dedicate a la apicultura y hacé voto de castidad. Amigate con el sistema hermano. No te confundas. Esto solo una advertencia, un llamado de atención, para finalmente, todos juntos, de la mano, decir: SE PUEDE. ¿Es posible? ES POSIBLE. Es una cuestión de fingir. Simular. Mentir. Semblantear. Analizar. Nada es improvisación con las mujeres… Todo es cálculo. Sólo hay un axioma que debe ser respetado: “sé diferente”. Por más que seas Gael García Bernal, si vas a encararla del mismo modo que se la encararon los otros 160, vas a rebotar igual que esos otros 160. Sé original. Jugá con tu personalidad, si es que la tenés. Si no la tenés, inventate una, y que sea distinta. Llamale la atención. Y vas a lograr ser el “boludo” de la ley del embudo. Vamos para adelante.


La histérica



Características: nunca en la puta vida vas a entender qué quiere.
Señores, llegamos al paradigma, al modelo vivo de la mujer argentina actual. El terreno más fértil para insertar nuestro chamuyo. Después de todo, si la mina es fácil, ¿dónde esta la belleza de la conquista? Lo que cuesta, vale hermano.
Las histéricas conforman un abanico amplísimo: las hay espantosas, feas, normales, regulares tirando a pasables, dables, compañeras sexuales en ocasión nocturna, potras irrefrenables y ángeles caídos directamente del cielo. Pero todas tienen algo en común: se divierten con vos.
Suena duro, lo sé. Es la dura realidad. El primer paso para resolver nuestro problema es aceptarlo. Sos para ellas un juguete. Te están BO-LU-DEAN-DO pibe. Asumilo. Una vez asumido, el resto es más fácil. Lo asumiste? Te doy 20 segundos. Ok. Sigamos.
Te acercás. Es una presa más. Conseguís llegar a una charla, estás entablando la conversación… y ella, ella duda (eso te hace creer, en su cabeza ya tiene bien claro qué va a hacer y qué no), que sí, que no, te cierra la puerta pero deja el pie puesto, como que no está del todo cerrado el asunto… Y no sabés que hacer. Le tirás la boca y no se enoja, se rie pero te la corre. Y decís, puta que lo parió, aunque sea andate enojada. Te entiendo, nos pasó a todos. Hay una táctica. Seguime chango.
Después de años de estudio exhaustivo, de investigación profunda y desinteresada, la Organización Mundial de la Salud ha dado una sentencia que, si bien se intuía en el ambiente, no deja de ser un alivio, porque nos entrega una solución a este problema universal: si querés ganarte una histérica, pensá como ella. Esa es la regla que hay que seguir. Todo se aplica. Todo se amolda a esta regla. A ver.

Están hablando, y ella tiene trazado en su cabeza (atención, generalmente son cuasi idiotas, con severos trastornos a nivel psicológico y neurológico, pero para boludearte, son astrofísicas profesionales) todo lo que va a hacer y lo que no va a hacer con vos. Ejemplo: “si me tira la boca, se la corro. Si me abraza, lo abrazo. Si me dice que soy linda, le digo que él también. Si me vuelve a tirar la boca, se la corro y le pregunto qué quiere. Si me pregunta si tengo novio, soy ambigua en la respuesta. No me voy. Me quedo a hablarle un rato, me divierte. Al final, le doy unos besitos (o no)”. Este mecanismo, que parece sencillo, es un encadenamiento milenario de pensamientos que se transfiere genéticamente de madres a hijas. Es decir, si ganás y te enamorás, te espera una suegra del recontra carajo. Este modo de pensar, decía, se remonta a épocas ancestrales, en las cuales las mujeres antiguas ya histeriqueaban de igual modo (o peor) a los hombres de la época. No nos vayamos de tema.
Ahora bien: pensemos como ellas. Invirtamos la situación: ella tiene trazado un plan de acción en el cual contempla todo lo que haría un pobre infeliz como vos, sediento de amor, caricia y chape. Pues bien: hacé lo contrario. En el momento en que le tirarías la boca (ellas lo saben, lo intuyen, no saben manejar un simple auto, pero intuir cuándo vas a tirarles la boca, eso lo hacen perfecto), saludala y decile que te vas. No te acerques, fingí desinterés (no macho, no te vayas, tranquilo, un pequeño desinterés. Después de todo, vos mismo fuiste a chamuyar). No te desesperes. Resumiendo: histeriqueá. Es la kriptonita de las histéricas. Su punto débil. Su talón de Aquiles. En fin.
Atención: no te asegura nada. Esto solo te otorga una chance, que puede funcionar, o puede no hacerlo. Pero no hay dudas de que siguiendo cualquier otro tipo de alternativa, vas a fracasar rotundamente, y no te va a quedar otra que volver a tu casa, triste, solo, comerte una empanada que sobró de anoche, tomar un vaso de coca, masturbarte viendo I-SAT y a la camucha, hasta mañana. El histeriqueo con las histéricas te abre una puerta que, si sos hábil y la mina pica, no se cerrará jamás.
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La Fea Ortiva



Características: particularmente fea, particularmente mala onda.
Este es un caso emblemático, por lo indignante. A pesar de lo que se puede pensar a simple vista, es la única mujer que representa un desafío insuperable para un chamuyero. Sencillamente no hay solución. No puede resolverse una situación que involucre a estas infelices. Es triste pero real.
Te chamuyaste a todo el boliche. Completo eh. No quedó ninguna sin probar. Todas ellas te rechazaron, obviamente (alguna hirió tus sentimientos, o incluso tu físico). Estás medio entonado, a punto caramelo, te tomaste un Caruso Lombardi con Speed y venís embaladísimo, no te desanimás, a pesar del constante rebote. Pero no te querés ir sin chape. Es esencial. Fuiste a bailar, pista de cumbia, pista de electrónica, semblanteaste en rockandroll, y nada, no entró ni una, y vos, chamuyero de ley, macho argentino, no te podés ir sin picotear algo. Brindo por la actitud.
Ahí decidís ir a buscarla. Salís a matar, a todo o nada. A buscar a la fea. La fea que nadie quiere. La narigona. La bigotuda. La culona. La que le está sangrando la nariz. La que está vomitando contra una baranda porque empezó a tomar a las 6 de la tarde vino en cajita, siguió con cerveza Bieckert y culminó con altas dosis de Fernet Capri, un mamarracho absoluto, esas minas que no te acercás ni para pedirle fuego porque tenés miedo que te afane. Esa mina. La que nadie se le arrimó en toda la noche, un poco por su aspecto y un poco por su aroma. Ni hola le dijeron. Ni amigas tiene. El famoso y nunca bien ponderado bagarto.
La ves, ahí, media escabio, media rota, con ojeras, no se depiló las axilas, un desastre. Encima tiene pinta de rápida, la muy zorra. Vos tenés el estómago que te está pidiendo el divorcio. Te zumban los oídos. Estás mareado. Preocupado. Son las seis menos cuarto y no te dieron ni un piquito. Venís caído anímicamente pero con ganas de levantarte. La viste. Te acercaste.
Entablás conversación y la notás cortada. Notas que algo no anda bien. Esa mancha de fernet en su musculosa blanca agujereada te hace pensar que de seguro está medio tomada, por eso lo tomás con calma y proseguís. Van dos minutos y medio de chamuyo, no te dijo ni la edad, y ya tiraste la boca. Y bien hecho, sos un tiburón, un buitre, un chamuyero, que está soportando estoicamente su color verdoso y su olor a zarigüeya. Ya está, claro, dame un beso lobita, que me voy a casa con saliva ajena, al menos (esa frase suena fuerte, lo sé). Te banco, te bancamos todos nene.

Pero no va nomás que la mina se te ofende. Te saca. Te empuja. Te da una cachetada. Te patea. Te insulta y luego te escupe. Se va ofendidísima, medio tambaleando, con el culo de dos plazas que tiene, moviéndolo, se le cae el jean y se le ve el comienzo de la raya del culo. Y vos te quedaste sólo, otra vez solo, y con el duro golpe de que ese proyecto de mujer, qué digo de mujer, ese proyecto de ser humano, te rebotó. Y vos, que fuiste, ahí tranquilo, a lo seguro, a lo que nunca falla… te llevaste un uppercut que te noqueó, estás sin respuestas.
Amigo, compañero, debo decirte que aún no se ha hallado la solución para estas mujeres. Hay quien ha sugerido llevar un espejo de mano en el bolsillo, para sacarlo antes de tirar la boca y mostrarle a la presa (en el más amplio sentido de la palabra presa, porque hay chances de que haya pasado por el penal de Ezeiza) cuán desagradable es su rostro, cuán tupido está su acné, y cuántos carditos le sobran por debajo de la nariz y por sobre la boca. No está comprobado, y aunque intentando no se pierde nada, considero que llevar un instrumento ajeno al chamuyo para chamuyar un pobre bagarto que no se dio cuenta que lo es, puede considerarse en cierto modo exagerado. Por mi parte, lo dejo a tu criterio. Pero a tener cuidado con estas zorras, porque no sólo rebotan. Lastiman.


La Extranjera



Características: Exótica. Intrigante. Distinta. No le entendés un carajo cuando habla.
Qué lindas son las extranjeras! No me digas que nunca dijiste algo como “la verdad que no es la gran cosa… Pero es gallega boludo, me mata la tonada!”. Si no lo dijiste, es hora de que lo digas. Anda a un boliche turístico (bueno, no tan turístico, mirá que está caro el asunto), arreglátelas, y conseguí un buen ejemplar de estas lobas, porque juro ante Dios que no te vas a arrepentir.
Ponete en su lugar. Te vas a otro país, lejos de las responsabilidades, la familia, ¿la novia?, los compromisos, la gente conocida… Todo es nuevo. Estás listo para hacer destrozos sin que quede la menor evidencia. Como se dice habitualmente, si “lo que pasa en Bariloche, queda en Bariloche”, ¡imaginémonos donde quedan las cosas que pasan en otro país! Esta situación, ideal por donde se la mire, se ve aún mas acentuada en las mujeres. En primer lugar, porque tal vez se liberan más de las formas y quieren hombres, hombres y mas hombres. En segundo lugar, porque también es probable que vengan de un lugar con la cabeza más abierta, más liberal y… en fin, que le guste más la joda que el helado de limón. Y vos, chamuyero, vas a aprovecharte de ellas.

Si se trata de una extranjera de países limítrofes, de más está decir que la brasileras afanan. Sangre caliente, carne abundante, es casi seguro que baila mejor que Pampita en el caño, y esa tonada, a mi no me joden, fue inventada para calentarnos. Como buen argentino, es probable que creamos que sabemos hablar en portugués. Esto puede resultar muy gracioso y recomiendo hacerlo (“voce quere danzar cunmigu? Coomo le gusta la jodinha a la garota!” y cosas aún más bizarras). Si preferís ser vos mismo y hablar en castellano, la realidad en este caso es que ella nos va a entender todo lo que digamos, y nosotros no vamos a entender un carajo de lo que nos dice. Qué te importa, después de todo. Vos asentí, decí que sí a todo, y si Dios quiere ligás brasilera. Eso sí, que no se te ocurra hacer la pelotudez de ponerte a discutir sobre Diego y Pelé (primero, porque el Diego es más grande y no hace falta discutirlo, y segundo porque pocas cosas están mas lejos del chamuyo que el fútbol. Duele pero es así).Esto también puede resultar muy gracioso, y también recomiendo hacerlo (todo me viene bien, por si no se dieron cuenta).
Si se trata, en cambio, de una extranjera de un rincón más lejano, pongamos Europa o Estados Unidos, bueno, habrá que pilotearla con el inglés, italiano, francés, o lo que sea que hablen. Todo sirve, y si hay que adecuarse, tratá de imitar su tonada y aplicala al español. Las europeas suelen ser divinas, en cambio yanquis hay de todo tipo, aunque por lo general son imperialistamente putonas. Y de última, ¡es extranjera!
Las españolas cotizan en bolsa: hablan en tu idioma pero pronuncian de una manera que te volvés loco. Y encima, es sabido que también a ellas les resulta curioso como hablamos los argentinos. Todo esta dado, no la dejes pasar.
Otros destinos más exóticos son un misterio, te pueden salir bien o mal, las culturas son distintas y las costumbres también, pero siempre hay que intentar: si tenemos suerte, y le ponemos garra, nos llevamos una Copa Internacional, otra más para los estantes.


La Doble G (Gordita Gauchita)



Características: excedida de peso, y de amor.
Está bien, digámoslo, no tiene el cuerpo de Dolo Barreiro. También es propicio admitir que su cara dista de ser lo que buscamos. Pero cabe a su vez un reconocimiento: no hay mujer en este mundo con más amor y afecto para dar que una Doble G. Son esas minas que se sacan un “muy bien 10, felicitado” en simpatía y buena onda. Nunca te van a dejar pagando, si te acercás a hablarles siempre van a tener a mano una sonrisa, una respuesta larga, una pregunta por tu vida y un claro interés en seguir hablando con vos. Olvidate de escucharles una respuesta monosilábica, cortada o con poca actitud. Y a la hora de los bifes, no creas que va a arrugar: siempre dispuesta para la batalla, es una especie de Indiana Jones del amor. No te falla nunca, es la rueda de auxilio de todo hombre hambriento de cariño.

Estas mujeres, vale también la aclaración, son muchas veces las que hacen de intermediarias entre vos y una amiga de ella que te fichó. Las mujeres, por un tabú que seguimos intentando comprender (aunque cada vez menos, gracias a Dios), muchas veces temen acercarse a un hombre, sea por el miedo al rechazo, al ridículo o al qué dirán. La Doble G ha construido, Gauchita como ella sola, innumerable cantidad de parejas (ocasionales o definitivas) gracias a su infinita solidaridad. A quién no se le acercó una Doble G y le dijo “Hola, no te gusta mi amiga?” (está bien, que la amiga suele ser un desastre, es cierto, pero eso es jurisdicción de la Ley de Murphy y no mía).
Todos, a lo largo de nuestra vida chamuyera, hemos recurrido a la hermosa (y pocas veces bien ponderada) Doble G. Y todos hemos partido absolutamente satisfechos, con una plenitud que sólo ellas saben dar. Nunca un “esto no”, nunca un “pará, no te desubiques”. Y si es necesario, las que van para adelante son ellas. Si una Doble G te fija en el boliche, no te vas a enterar porque no deja de mirarte, sino porque se acercó y te preguntó tu nombre, y, presentaciones mediante, te empieza a chamuyar ella a vos. No tienen miedo a nada, y la palabra “complejo” no figura en su vocabulario.
Brindo por ellas: gracias por tanto, Doble G, perdón por tan poco.


La Posible



Características: Parece imposible. No lo es.
Por último, vamos a analizar el particular caso de lo que hemos dado en llamar “La Posible”. Ha recibido, a lo largo de la historia, otros nombres, como por ejemplo “La Gloriosa”, “Simplemente Gracias”, “No Puedo Creer Que Me Diste Pelota”, y “¿Vos Me Viste Bien?”.
Se trata, claro está, de aquella mujer que uno ve pasar, vamos a ejemplificar, en el boliche, y se da cuenta al instante que está mirando a la mujer mas linda del recinto, y sin que quede lugar a ninguna duda. Previa consulta con tus amistades, lo confirmás (Vox Populi, Vox Dei): no hay zorra en ese boliche que pueda atarle los cordones. Vos sos conciente y realista: no sos el rey de la pista, no sos precisamente George Clooney, y no sos un chamuyero estilo Darín en Nueve Reinas. Sos gauchito, pero la realidad te derrumba: no alcanza. Aún así, y siguiendo un mandato de vaya uno a saber quién o qué, inspirado en una confianza del más allá (una confianza que nunca habías experimentado antes), vos te acercás lentamente, como quien no quiere la cosa, trago en mano (si es por lo menos el quinto, esto podría explicar la confianza “del más allá”), paso firme, estabilidad dudosa, corazón en mano y chamuyo en la boca, directo hacia el objetivo, directo hacia… en ese momento, La Imposible.
Embarcado en tamaña hazaña, de tintes épicos sin lugar a duda, tenés dentro tuyo una contradicción: una mitad de vos te está diciendo “andá papá, que es tuya”. La otra mitad insiste en gritarte “sos un pelotudo, se te va a cagar de la risa”. Antes de llegar finalmente al objetivo e intentar abordarlo (al mejor estilo bucanero del siglo XVIII), das media vuelta para ver las caras de tus amigos, que indefectiblemente resulta una mezcla poco disimulada de risa contenida y expectativa por el rebote inminente. Vos lo sabés: tienen más ganas de que rebotes que de ver a Argentina campéon del mundo en 2010. Lo ves en sus rostros poseídos por el demonio. Eso, sin embargo, no socava tu confianza, y seguís para adelante. Llegaste.
“Hola”, le decís, un poco temeroso, un poco fingiendo ser un ganador, un poco esperando el cachetazo. Y de pronto, una luz cegadora, un disparo de nieve (gracias Silvio), un momento sublime, ves tu vida pasar por delante de tus ojos (en blanco y negro, obvio), ella se detiene, te mira, y escuchas el tan ansiado… “Hola”.

Estás en tu salsa. No sólo está retetrabuena, sino que tiene voz, y no es joda, de ángel. No tenés dudas que si se pone a cantar una de Whitney Houston, gana Operación Triunfo 4, por afano (puede tener voz de camionero, pero te juro que cuando la escuches contestarte con amabilidad, va a parecer de ángel). Y vos, que fuiste con la idea “perdido por perdido…”, te llevaste de regalo la respuesta de esa Diosa del Olimpo, que, ya no hay dudas, quiere conversar con vos.
Es este el momento, y no otro, de darse media vuelta lentamente, ojear a tus amigos y ver esas caras, las mismas que hace instantes contenían las risas, relamiéndose de envidia por tu pequeña victoria. Es placentero, lo recomiendo.
Ahí te ponés a hablar, y descubrís que además de ser hermosa, tener voz de ángel, y de haberte contestado (lo cual ya valorás), la mina es simpática, femenina, buena onda, y, ya no hay dudas, quiere chacha con vos (reemplazá la palabra “chacha” por lo que quieras). Vos no lo podés creer, estás en el cielo. Lograste que la Imposible sea Posible, y para vos. Sos un héroe de tu tiempo, y todos lo sabemos y te bancamos. Yo, como diría Zambayonny, te considero mi hermano. Dale para adelante, no aflojés, y pase lo que pase (por el amor de Dios) pedile su MSN, ICQ, teléfono particular, celular, DNI, grupo sanguíneo, Código Postal, lo que vos quieras, pero un dato llevate. Puede dar para largo y te puede hacer muy feliz.
Qué mas se puede decir, si es que caben mas elogios: esta mujer, además de proporcionarte una inmensa alegría desde todo punto de vista (sexual, psicológico, antropológico, filosófico, intelectual e incluso higiénico), va a lograr que adquieras una confianza tal, que a partir de ese momento no vas a parar de repetirte “si yo me gané esta mina, me puedo ganar cualquier mina”. Y ahí está. Lo descubriste. El secreto del chamuyo, ese secreto que nunca debe ser dicho a viva voz, que debe ser guardado y conservado por la importancia de que cada uno lo descubra solito. “Me puedo ganar cualquier mina”. Pero claro papá! Esa es la clave. La Imposible, ahora Posible, es la que nos da la enseñanza fundamental en esto del chamuyo. Como dijo Enrique Bunbury, “Todo arde si le aplicas la chispa adecuada”. De eso se trata.

Vía Taringa.

7 comentarios:

Sugar Beth dijo...

100% M-A-C-H-I-S-T-A

Rödr|gö dijo...

uuh se te ortiva la de acá arriba XD

Anónimo dijo...

Soy de venezuela, y esta rata que escribio esto parece un genio de la comedia, jajajajaja (felicidades lo haces bien) el acento de los argentinos es arrechisimo jajajajaja, vale amigo sigue publucando de veras te felicito buen reportaje.miguelrhve@yahoo.es

Anónimo dijo...

jajajaja es buenisima las generalidades.. Lejos la mejor de todas, la doble g, mejor descripta imposible, si te toca una mina asi la pasas bomba, no hay forma de aburrirse con una asi...
Lo de la histerica, yo tengo la teoria de que no solo histeriquees, es mezcla ese histeriqueo y de golpe tirarle un directo... la desconcierta mal, van a terminar tirandote la boca a vos de como no entienden nada. Lo que si, una vez que pasa eso, de vuelta al histerico, no seas tan boludo de pensar que ya esta, incluso ese beso fue de histerica, en todo momento te tenesque cuidar, te lo dice alguien que anduvo con varias de esas, como chamuyero, el premio lo vale, pero como cuesta boludo !

Anónimo dijo...

jajajaja, muy bueno loco, la verdad que muy entretenido. Saludos desde Tigre, Buenos aires

Anónimo dijo...

ESTO ME FUE MUY UTIL PUESTO A Q SOY ARGENTINO Y CORDOBES, JESUS MARIA. PERO SI BIEN LA DE BRASIL ESTABA QUE MORTAL NO ME DECIDO A ESA O A LA DOBLE G (LA BRASILEÑA SEGURO TE DARA LA MEJOR NOCHE DE TU VIDA Y ESO NO HACE FALTA DISCUTIRLO JEJE LA DOBLE G TE DARA MUCHO CARIÑO Y ALTA CANTIDAD DE MOMENTOS FELICES) SALU2 DESDE ACA JEJE

Anónimo dijo...

hola me inscribi en un sitio para conocer personas ya sea para amistad o amor , hace unos dias me escribe un chico reguapo como que muy interesado en mi me escribe cosas increibles bien educado, despues me da su cuenta de skype y tambien la de facebooke ahi fui a ver y las fotos son las mismas pero hoy en skype puse la camara para verlo y resulta ser que el no tiene camara y cuando me hablo como que su voz no va con el le senti la voz de un negro no se no entiendo nada y ahora resulta ser de que me dice que es timido y por eso no quiere un encuentro como puedo hacer para quitarle la careta yo estoy 99% segura de que no es el

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